Sobre Mí

Sé lo que es parecer 'capaz' mientras tu cuerpo siente que se está desmoronando.

Durante años hice todo bien. Estudié nutrición, trabajé mi mentalidad y seguí adelante. Por fuera era una persona de alto rendimiento. Por dentro vibraba con tensión, sobreestimulada y agotada — pero sin poder descansar.

Aprendí de la manera más difícil que no puedes superar la desregulación con disciplina. No puedes salir del modo supervivencia con 'mentalidad positiva' cuando tu sistema nervioso no se siente seguro.

Mi Camino de la Supervivencia a la Seguridad

Mis raíces están en Colombia. Crecí en los años 80 en medio del conflicto, criada por una madre soltera que me enseñó el significado de la resiliencia. Pero a los 18 años, todo cambió. Perdí a mi madre en ese conflicto, nos quitaron las tierras de la familia y tuve que dejarlo todo atrás.

Me fui a Australia sola, con muy poco inglés y sin red de apoyo. Trabajé horas interminables para construir una vida — y en medio de eso, enfrenté también la pérdida repentina de mi hermana menor.

Eventualmente, mi cuerpo dijo: basta. El estrés prolongado se manifestó como hipotiroidismo de Hashimoto. Mi 'resiliencia' se había convertido en un patrón de supervivencia que ahora estaba costándome la salud.

El Cambio Real Requiere Más que 'Esforzarse Más'

Me di cuenta de que sanar no era solo cuestión de lo que comía o lo que pensaba. Era integración.

Para recuperarme del estrés a largo plazo, tuve que:

Estabilizar mi fisiología con una nutrición que no disparara mis hormonas de estrés.

Encontrarme con gentileza con mi niña interior para entender dónde comenzó mi necesidad de 'sobrerendir'.

Reprogramar mis creencias subconscientes con PSYCH-K® para que mi cuerpo finalmente pudiera creer que era seguro descansar.

Hoy

Hoy vivo en Irlanda con mi esposo y mis dos hijos. Mi trabajo es el puente entre la formación profesional y la experiencia vivida.

Ayudo a mujeres mayores de 30 a alejarse de:

La trampa del 'todo o nada' — sin dietas extremas ni espiritualidad superficial.

El ciclo del agotamiento — cafeína, antojos y ansiedad nocturna.

La fricción subconsciente — alinear tu cerebro y tu cuerpo para que dejes de luchar contigo misma.